Ni blanco, ni negro
Reseña
de la obra Las Flores del Mal de
Charles Baudelaire.
Para
Charles Baudelaire, la maldad de la humanidad contaminaba la belleza del
universo. La extrema hipocresía de la sociedad en la que él vivía ─Francia del
siglo XIX─ y en la cual él mismo era visto como una desgracia para su
conservadora familia, lo llevaban a mirar el mundo con lentes de pesimismo, de
cierto asco, pero sobre todo con pesar por el mundo condenado en el que vivía:
“Nosotros
tenemos naciones corrompidas (…) rostros corroídos por los chancros del corazón
(…), pero estas invenciones de nuestras musas tardías, no impedirán jamás a las
razas enfermizas, rendir a la juventud homenaje profundo, a la mirara límpida y
clara como el un agua corriente (…).” - Yo
amo el recuerdo…
Cuál
si fuera un diario, a lo largo de Las
Flores del Mal, es posible identificar el volátil temperamento del autor,
quien por momentos muestra su pasión conmovedora al hablar de la belleza, de la
pureza del mar y del tiempo mismo; sin embargo, en otros pasajes, su desazón
ante la perversión del mundo, ante los pecados y lo placeres banales; te hacen
creer que el dueño de aquellas palabras posee una superioridad moral inquebrantable,
Sin
embargo, Charles Baudelaire estaba lejos de la moralidad y la ética. En su desordenada
vida convivían las drogas, el alcohol, los prostíbulos y el desapego emocional a
su familia; retratándose en sus escritos como:
“Un pintor que un Dios burlón condena a pintar
sobre las tinieblas.” - Un fantasma.
Se
consideraba un miserable más, pero a diferencia de los otros, él estaba
consciente de ello y los retrata en su famoso poemario.
Aun
así, la crudeza con la que aborda principios románticos como la belleza ─o el
ideal de ella─, dedicándose páginas y páginas; titulando incluso uno de sus
poemas como Himno a la Belleza─ con
una inicial mayúscula como si fuera un ente propio─ culpándola de las
bendiciones y castigos del mundo.
“El
Destino encantado sigue tus faldas como un perro; tú siembras al azar la
alegría y los desastres, y gobiernas todo y no respondes de nada.” – Himno a la Belleza.
Comentarios
Publicar un comentario