Cuando el amor no lo puede todo
Reseña sobre Bodas de Sangre
Bien dicen que todas las historias
tratan siempre, de una forma u otra, sobre el amor; y en Bodas de Sangre (1931), Federico García Lorca nos muestra el lado
más tóxico del amor, el cual es capaz de llevarte hasta la propia muerte.
De manera magistral, esta tragedia
española te lleva a través de una historia de amor sin final feliz entre la
Novia y Leonardo Felix, quien desafortunadamente, es también el enemigo natural
del Novio, la otra arista de aquel triángulo amoroso, quien ve en Leonardo no
solo al hombre que interfiere en la felicidad de su matrimonio, sino también al
legado de una familia que les arrebató la vida a sus familiares.
El amor a una mujer; el amor a la
familia. Son estos dos conceptos que catalizan el trágico final, en el cual ambos
hombres deciden que solo la muerte podrá decidir quién es digno de preservar a
la Novia y limpiar el nombre de sus familias.
Este sentido de responsabilidad
casi congénito que Leonardo y el Novio llevan en ellos, es una peculiar pero
certera demostración de las tradiciones de aquella época, en la cual la
reputación familiar era el bien más preciado, uno por el cual valía la pena
hasta incluso entregar la vida.
Bodas
de Sangre cumple
89 años desde su publicación; sin embargo, su historia trasciende el tiempo y
nos regala una perfecta captura del pasado, de sus amores y sus tristezas.
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